martes, 21 de abril de 2026

La iglesia surgida de la extinción de un mayorazgo

  Las congregaciones religiosas solían levantar colegios al lado de iglesias para dar educación a las generaciones jóvenes.

  Algo muy habitual entre las familias nobles es que alguno de sus miembros done parte de su fortuna en fundar algún lugar religioso. Así surgió el complejo iglesia de San Francisco Javier y colegio Compañía de Jesús de Cáceres.

  A finales del siglo XVII un jesuita que pertenecía a la familia Figueroa quiso crear una iglesia con colegio como último acto de un mayorazgo que terminaba. El encargado de hacer el diseño fue Pedro Sánchez Lobato quien comenzó en 1698 unas obras que se alargaron hasta 1755. 

  Así surgió una iglesia barroca en cuyo exterior se pueden ver dos torres-campanario cuadradas, y una fachada donde hay una hornacina con la imagen de San Francisco Javier, el escudo de Castilla y León y el acceso en forma de arco de medio punto. El interior es de una sola nave, con capillas laterales y cúpula sobre el crucero. Anexo a ella se halla el colegio, el cual se sitúa en un edificio barroco de planta rectangular.

  Actualmente este templo, también llamado iglesia de la Preciosa Sangre ya que desde 1899 lo custodian los Padres Misioneros de la Congregación de la Preciosísima Sangre, presenta un gran estado y en su cripta alberga el Centro de Divulgación de la Semana Santa cacereña (también hay un aljibe del siglo XI). El colegio, por su parte, esta ocupado por la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura.



No hay comentarios:

Publicar un comentario