En muchas ocasiones se combina lo antiguo con lo nuevo creando algo totalmente distinto a lo construido originalmente.
La combinación de lo antiguo con lo nuevo se ha hecho en multitud de ocasiones. Un ejemplo de ello es el Coto de las Canteras, mal llamado también como la Petra de Andalucía (nombre otorgado por Mario Vargas Llosa en 2008), de la sevillana localidad de Osuna.
El origen de este lugar está en el siglo V a. C. cuando los turdetanos lo excavaron como cantera de piedra. Cuando Roma llegó a Hispania la aprovecharon para construir Urso (Osuna) con los materiales que de allí extraían. Lo mismo hicieron después los musulmanes y los cristianos durante la Edad Media. Sin embargo, su gran auge llegó entre los siglos XVIII y XX cuando los nuevos métodos extractivos permitieron obtener una gran cantidad de sillares. Así perduró hasta la década de 1960, momento en que cesa definitivamente su actividad industrial y los terrenos quedan abandonados.
Ya en 1999 Jesús Ramos compra la cantera para crear en ella un centro de ocio, por ello le encarga a Francisco Valdivia Gómez una serie de esculturas y relieves, inspiradas en otras reales de época íbera, que den al lugar un aspecto de ciudad antigua. Así entre 2004 y 2006 esculpe en la fachada principal dos tocadores de cuerna basados en la escultura íbera "Cornicen de Osuna" (conservado en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid), una escultura de un carnero al estilo del "Prótomo íbero de carnero de Osuna" (también en el Arqueológico), un león íbero al estilo del "León de Nueva Carteya" (Museo Arqueológico de Córdoba), y un relieve de la vendimia donde cuenta la leyenda de que Osuna fue fundada por descendientes de Noé. Todo se completa con más de 4.000 m² de jardines.
Actualmente este lugar se utiliza tanto para pasar el día como para distintos eventos (conciertos, rodajes o fiestas).
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