sábado, 25 de julio de 2026

El frontón madrileño

  Muchos edificios con el tiempo se convierten en museos abiertos al público para que puedan ver como son.

  La pelota vasca es un deporte muy popular en las zonas de Euskadi, Navarra, La Rioja, País Vasco francés y en menor medida en el norte de Castilla y León. Es por eso que por allí hay muchos lugares destinados a tal uso, pero también se construyeron en otras localidades, siendo un ejemplo el Frontón Beti Jai de Madrid (su nombre en euskera significa siempre fiesta).

  A finales del siglo XIX el juego de pelota se popularizó bastante por ello en Madrid se decidió construir una serie de frontones donde practicarlo, este en concreto fue el cuarto. Las obras comenzaron en 1893,  las llevó a cabo Joaquín Rucoba, y finalizaron en 1894, inaugurándose el 19 de abril o mayo, hay dudas al respecto.

  El edificio tenía una capacidad para cuatro mil espectadores y funcionó hasta 1919, además entre 1904 y 1906 Leonardo Torres Quevedo lo utilizó como Centro de Ensayos de Aeronáutica cuando no había partido. 

  Tras cesar su actividad se convirtió en aparcamiento y durante la Guerra Civil como comisaría, para luego ser lugar de ensayo de bandas musicales vinculadas a la Falange Española. Su siguiente destino fue taller la compañía automovilística Citroën. Ya en 1997 la sociedad vasca Frontón Jai Alai lo quiso recuperar para actividad deportiva, pero no lo hace y se lo vende a una empresa privada hasta que el Ayuntamiento se lo expropia en 2015.

  El Consistorio inició una gran rehabilitación que ganó el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales 2025. Tras ello lo ha abierto como museo con el nombre de Centro de Interpretación del frontón Beti Jai. Además es Bien de Interés Cultural y pertenece al área protegida del Conjunto Histórico de la Villa de Madrid.



No hay comentarios:

Publicar un comentario