Si hay un río se necesitan puentes que permitan el tránsito entre de personas y animales de una orilla a otra.
En ocasiones la datación de un bien no es nada fácil debido a las modificaciones que ha sufrido. Eso pasa con el puente Mocho ubicado en el término municipal de la salmantina localidad de Ledesma.
Si bien tanto la calzada como el puente siempre se ha datado en época romana hay muchas dudas de que esto sea real. Esto es debido a que ha ido siendo modificado durante siglo y de su etapa original solo quedaría su emplazamiento y los cimientos que lo soportan, el resto sería medieval o, incluso, moderna. Tampoco se conoce el porqué de su nombre, pero podría ser de algún elemento desaparecido.
Lo que aquí se ve es una pasarela de setenta y un metros de longitud, por cinco coma setenta metros de altura máxima y una anchura de tres coma cincuenta. Su fabrica es de sillería de granito, excepto los pretiles que son de mampostería trabada con argamasa, se sujeta por cinco arcos de medio punto, el central es más grande, y con cuatro tajamares aguas arriba, escalonados y de planta triangular.
Actualmente el puente posee un buen estado está declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario