jueves, 5 de noviembre de 2026

El castillo creado gracias al Fuero de Vitoria

  La gran mayoría de las antiguas ciudades poseían murallas para protegerlas de ataques enemigos, los cuales eran constantes.

  En muchas ciudades se pueden ver fortalezas en buen estado, per de otras solo quedan restos. Eso pasa con las murallas y el castillo-fortaleza de la riojana localidad de Briones.

  Tras la toma de la localidad en el 1076 por parte del rey Alfonso VI de León se construyó una fortaleza que pertenecía a los López de Haro, señores de Vizcaya, sin embargo, en 1240 Fernando III de Castilla lo destruyó. Ya en 1256 Alfonso X de Castilla concedió el Fuero de Vitoria a la villa, lo que hizo que creciera de tamaño y de población. Esto motivó la construcción de un nuevo castillo.

  Tras esto la fortaleza pasó por varias manos como Fernando Alfonso de Castilla, Leonor de Alburquerque, Juan II de Aragón y Navarra, con esto se convirtió en propiedad de la corona Navarra, aunque en 1459 vuelve a la de Castilla siendo rey Enrique IV. Él se lo cedió a Pedro Girón, Maestre de Calatrava, cuya familia lo mantuvo hasta 1818, cuando fue devuelto a la Corona. 

  Por desgracia para esta época ya estaba muy deteriorado y el tiempo lo destruyó más. Por eso ahora solo se ven las ruinas de la torre del homenaje y tres muros. Los materiales de la muralla fueron reutilizados en otras construcciones.

  Actualmente los restos del castillo están consolidados, se le ha añadido una escalera metálica de caracol y es Bien de Interés Cultural.



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