jueves, 3 de abril de 2025

La iglesia de los tres nombres

  Toda localidad guarda en su interior iglesias con muchos siglos de vida a sus espaldas, templos en muy buen estado.

  En la asturiana localidad de Avilés se pueden encontrar edificios con muchos siglos de vida, siendo el más antiguo de todos es la iglesia de San Antonio de Padua, también conocida como la de los tres nombres.

  El origen de este edificio se sitúa en el siglo XII cuando se construye para ser advocada a San Nicolás de Bari, patrono de marineros y comerciantes, santo que le aporta su primer nombre. Así nace una iglesia románica que fue reformándose en los siguientes siglos.

  En su exterior es donde más se conserva su estética original ya que, en su fachada principa, se ve una portada bajo tejaroz con elementos escultóricos en capiteles, canecillos, molduras y metopas, destacando una escena del Pecado Original. Anexa a ella, en su costado norte, en siglo XV se ubicó la capilla funeraria fundada por Pedro Solís, de estilo gótico.

  En un principio su interior presentaba una única nave a la que se le fueron añadiendo capillas laterales, destacando la del Cristo. Esta es barroca y sustituye a la de la Virgen del Rosario. En la iglesia, además, se halla la tumba de Pedro Menéndez de Avilés, adelantado de La Florida y fundador de San Agustín (Saint Augustine), la ciudad más antigua de los actuales Estados Unidos.

  El cambio más importante lo sufrió en 1919 cuando la comunidad franciscana se instaló allí creando un convento. Ellos le aportaron su segundo nombre, iglesia de los Padres Franciscanos. Pero estos se fueron en 2013 y desde entonces oficialmente es la iglesia de San Antonio de Padua.

  Actualmente el templo presenta un gran estado y, gracias a su historia y arte, está catalogada como Bien de Interés Cultural.



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