martes, 19 de agosto de 2025

La torre para vigilar al duque

  Para defender una zona hay que crear un gran entramado en el que una parte muy importante son las atalayas.

  Para vigilar una zona una de las mejores medidas eran las atalayas al poder ver desde lejos y anticipar ataques. Un ejemplo de ello es la torre de Mirabel ubicada en Mangirón, una pedanía del madrileño municipio de Puentes Viejas.

  En el siglo XVI toda esta zona eran tierras del marquesado de Santillana ya que tenían jurisdicción sobre Buitrago y su alfoz. Al lado estaba el señorío del Duque de Uceda, siendo el arroyo Jóbalo la frontera natural entre ellos. Pero estas tierras siempre estuvieron en litigio entre ambos señores por ello los marqueses erigieron esta atalaya, cerca de la ya desaparecida aldea de Santillana, para defender las dehesas.

  Se trata de una torre circular de mampostería de granito, trabada por una argamasa arenosa, en cuyo exterior presenta un blasón de caliza en la puerta adintelada, una moldura en forma de gola que recorre la parte superior y almenas. El interior tenía dos plantas separadaos por una techumbre de vigas y tablazón de madera, pero no se ha conservado por lo que ahora está hueca.

  Actualmente la torre sigue en manos privadas y se encuentra parcialmente en ruinas, aún así está protegida por las leyes de patrimonio.



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