martes, 9 de septiembre de 2025

El monasterio surgido de un ladrón arrepentido

  En cualquier lugar se pueden encontrar monasterios donde se alojaban una gran cantidad de hombres eclesiásticos.

  De los milagros suelen nacer edificios que rememoren tal hecho. Eso pasa con el monasterio de Nuestra Señora de Valvanera ubicado en la riojana Sierra de la Demanda, más concretamente en las faldas de los Montes Mori y Redonda.

  Según la tradición hacia el siglo X un ladrón llamado Nuño Oñez estaba por la zona intentando desvalijar a un agricultor. Cuando iba a ello se dio cuenta que el hombre era muy pobre y que si le robaba le dejaría sin nada, es por eso que se alejó pensando que debía dejar esa vida. Tras ello entró en una cueva para dedicarse a la oración junto al sacerdote Domingo de Brieva. Cierto día un ángel se les apareció y les dijo que buscaran la talla de una Virgen en un roble cercano. Efectivamente María estaba en un hueco entre panales de miel y junto a un manantial de agua cristalina. Ambos levantaron un altar que pronto se convirtió en un oratorio y luego en el monasterio, cuyo nombre viene de "Vallis Venaria" que significa Valle de las Venas de Agua.

  El primer abad data de 990 y se llamaba don Sancho. Desde ahí comienza una historia que ha marcado su vida ya que el conjunto ha ido evolucionando por diversos avatares como los incendios de 1111, 1413 y finales del siglo XIX y el abandono tras la desamortización de Mendizábal de 1839.

  El monasterio se forma por la iglesia gótica del siglo XIV que sustituuye a la original visigótica, a la siguiente prerrománica y a la románica posterior. En ella está el camarín de la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja, creado en 1630. La talla es románica de finales del siglo X o principios del XI.

  El monasterio propiamente dicho es una reconstrucción del siglo XVI y se completa con la Hospedería de San Benito y Santa Escolástica, cuyas obras comenzaron en 1618 por orden del abad Miguel Amel. Esta se agrandó en 1677 cuando el abad Benito Rodríguez levantó la nueva hospedería de los franceses. Sin embargo, su aspecto actual es neoclásico de 1763 cuando Domingo de Arefita y Manuel de Mariategu rehícieron la fachada.

   Todo se completa con la Ermita del Santo Cristo erigida en 1782 sobre el primer eremitorio que construyeron Nuño y Domingo de Brieva. Es neoclásica de una sola nave.

  Actualmente el monasterio está regido por hermanos del Instituto del Verbo Encarnado, aunque pertenece a la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Además presenta un magnífico estado y es Bien de Interés Cultural.



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