jueves, 5 de febrero de 2026

La posible iglesia más antigua de Madrid

  Iglesias se pueden encontrar en cualquier barrio ya que también tienen que dar culto a los vecinos que allí hay.

  Algunos de los barrios que ahora conforman la Villa de Madrid antiguamente eran poblaciones independientes, esto hace que mantengan construcciones venidas de esa época. Un ejemplo es la ermita de Santa María la Antigua, también conocida como de Nuestra Señora de la Antigua o del Cementerio de Carabanchel, que se ubica en Carabanchel Bajo.

  En el siglo XIII Carabanchel era un municipio independiente que contaba con su propia iglesia. Esto indica que la ermita, advocada a Santa María Magdalena, se construyó en algún momento de ese siglo, de hecho las excavaciones arqueológicas dicen que el ábside, los pilares y la portada sur datan de la primera mitad de esa centuria e incluso puede haber algún elemento del siglo XII. Esto hace que dispute el honor de ser el templo más antiguo de Madrid a la iglesia de San Nicolás de Bari o de Los Servitas también con elementos del siglo XII (a falta de pruebas esta última sigue siendo la más vetusta).

  Se trata de un edificio románico-mudéjar, el único de este estilo que se conserva completo en Madrid, cuyo exterior se forma por una puerta de acceso (son tres arcos rehundidos o abocinados de ladrillo, concéntrico y lobulados enmarcados con un alfiz) y una torre campanario. Su interior es de planta rectangular con ábside semicircular unido por tramos rectos a la nave. Todo cubierto con tejado a a dos aguas.

  En el siglo XV Carabanchel se dividió en Alto y Bajo y se crearon nuevas iglesias. Debido a esto este templo pasó a ermita dependiente de la Iglesia de San Sebastián Mártir y cambió su advocación a Santa María la Antigua. Pero esto no impidió que en 1622, con motivo de la canonización de san Isidro (se considera que aquí el santo rezaba y realizó dos de sus milagros, el del lobo y el de la hogaza de pan. Realmente es imposible porque Isidro vivió dos siglos antes de su construcción), fuera mejorada, ampliada y reformada. Además en 1860 María Francisca Palafox Portocarrero y KirkPatrick, duquesa consorte de Alba, fue enterrada allí, aunque tiempo después fue trasladada al panteón familiar del monasterio de la Inmaculada Concepción de Loeches.

  Cuando Carabanchel se integró en Madrid se construyó un cementerio quedando la ermita adosada a su muro Norte, esto hace que ahora funcione como capilla del camposanto.

  Actualmente esta ermita, levantada sobre una villa romana datada entre los siglos II y III, conserva un buen estado, gracias sobre todo a su restauración de 2002, y es Bien de Interés Cultural desde 1981.




 
  

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