Una de las mejores maneras de controlar un lugar era a través de la construcción de castillos o torres que pudieran ver desde lejos.
A veces nuevos hallazgos pueden cambiar la historia de un edificio. Eso pasa con la torre o castell de Barxell situada en la alicantina localidad de Alcoy.
El origen de este castillo se sitúa en el siglo XIII y desde hace años se ha creído que es de origen musulmán, pero recientemente se ha encontrado documentación del año 1264 que confirma que se construyó ya en época cristiana. Esto hace suponer que lo erigió el rey Jaime I de Aragón y que se lo entregó a los escuderos Fortunio Pérez de Falces y Fortunio Garcés Citina para que desde él controlaran el territorio. Durante el siglo XIV y XV tuvo varios tenentes hasta que fue comprado por los jurados de Alcoy, esto permitió que fuera utilizado como refugio para la población mientras se desarrollaba la Guerra de los Dos Pedros.
Los siglos siguientes marcaron el declive de la fortaleza y de hecho en el XIX fue convertida en masía hasta su abandono en 1964. Debido a esto el castillo está destrozado, pero aún se pueden ver la torre del homenaje prismática de base cuadrangular, restos de muralla, un edificio fortificado, un aljibe y el patio de armas.
Actualmente el castillo está en manos privadas y se mantiene en estado de ruina progresiva. Esto hace que esté fuera de la Ruta de los Castillos del Vinalopó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario