martes, 13 de diciembre de 2022

La ciudad de comercio romana de Cáceres

   Ruinas romanas hay en cualquier comunidad debido a la cantidad de años que pasaron en la Península Ibérica.

  Hispania fue una más de las provincias romanas durante varios siglos, es por ello que existieron multitud de ciudades de las que ahora solo quedan restos. De este tipo podemos encontrar muchas y un ejemplo es la ciudad de Cáparra cuyos restos se sitúan entre las cacereña localidades de Guijo de Granadilla y Oliva de Plasencia.

  El origen de esta ciudad estaría en una población prerromana posiblemente vetona quienes le aportarían el nombre. Ya con la llegada de Roma a Hispania se construyeron varias vías para conectar ciudades y donde estaba este poblado se levantó la Vía de la Plata, la cual comunicaba Emerita Augusta con Asturica Augusta (Mérida-Astorga) es por ello que en el siglo I a.C. se decide erigir una nueva ciudad sobre esa antigua dándole el nombre de Capera (también era conocida como Capara, Cappara, Cappera o Kapasa y que podría significar intercambio, trueque o mercado). Sin embargo su cenit no llegaría hasta el año 74 d.C. cuando el emperador Vespasiano promulgó el Edicto de Latinidad por el cual todas las provincias de Hispania pasaban a formar parte del Ius Latii o Derecho Latino y sus habitantes se convertían en ciudadanos pero para ello debían adherirse a una tribu y para Cáparra el emperador eligió la Quirina. De esta manera la ciudad pasó a ser un Municipium civium latinorum.

  A partir de ahí comienza un verdadero despliegue para Cáparra al desarrollándose como una verdadera ciudad romana y levantándose una gran cantidad de edificios públicos o privados siguiendo la estética de la arquitectura de Roma. Pero como muchas veces pasa esta ciudad entró en declive y esto sucedió cuando la Vía de la Plata perdió su uso. además en el siglo III Roma pasó un periodo de crisis que hizo que el Imperio se tambaleara por lo que muchos de los edificios de esta ciudad se destruyeran para levantar murallas pero la Edad Media fue la que marcó su fin ya que tras la entrada de los bárbaros hizo que decayera rápidamente al perder toda su función de agricultura y comercio y de hecho durante la conquista musulmana ya no se sabe nada de ella.

  No sería hasta 1929 cuando aparecen los primeros restos de esta ciudad en unas excavaciones realizadas por Antonio Floriano y que sacaron a la luz murallas, el arco, el templo de Júpiter, el anfiteatro, el embalse y diversas viviendas pero todo se paró hasta 1988 cuando la Diputación de Cáceres compra los terrenos y la Universidad de Extremadura retoma la investigación. Ya en 2001 se excava más en serio y aparecen las termas públicas frente al foro, un área doméstica, las tabernae, la puerta sureste, de la que partía el cardus maximus, el anfiteatro y un tramo de la vía romana en su trayecto urbano.

  De todo estos hallazgos lo más importantes fueron dos. Uno eran las termas situadas en el decumanus maximus o calzada de La Plata y que corresponderían a la época Flavia, cuando ya era municipium. Se trata de un edificio cuadrado con orientación norte-sur en cuyo centro estaría la zona de baño y se rodeaba de la palestra y varias tabernaes.

  El otro es el tetrapylum o arco cuadrifronte situado en el centro de la ciudad flanqueado por el foro y otros edificios públicos, por ello es probable que en él se juntaran el cardo y el decumano. Se trata de un arco cuadrado, el único de estas características en España, cuyas dimensiones son de 8,60 m por 7,35 m y con una altura de 13,30 m en su estado original el cual se levanta sobre cuatro pilares sobre basamento que sujetan cuatro arcos de medio punto ornamentados con una arquivolta que contienen un trasdós. sobre ellas aparece una cornisa resaltada donde había frontales norte y sur con dos pedestales en los que seguramente había estatuas con inscripciones de personas de Capera (Marcus Fidius Macer, otro Fidius Macer, su mujer Bolosea, hija de Pellus, y un magistrado nombrado tres veces, dos veces como dunviro y una como praefectus fabrum ​o jefe de los obreros municipales, que estuvo casado con Iulia Luperca) además no se descarta que algunas fueran ecuestres.

  Hasta 1728 hubo otro arco que servía como puerta pero los vecinos de Guijo de Granadilla lo desmontaron para aprovechar sus materiales para levantar una pequeña iglesia.

  Actualmente la ciudad presenta un buen estado, sobre todo el arco, y es de suma importancia para el estudio de la s ciudades romanas por que en 1931 fue nombrada monumento histórico-artístico y además es Bien de Interés Cultural.



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