Para que una población funcione necesita estar bien alimentada y para ello tiene que haber personas que creen esos productos.
Toda persona necesita estar bien alimentada para tener una vida sana y realizar las actividades que tenga que hacer. Pero para que esto pase es obligatorio que otra gente produzca esos alimentos por ello es importante homenajear a quien logra esta hazaña y eso es lo que pasa con el monumento al Labrador de Logroño.
En 1967 el escultor Rubio Dalmati, junto al Ayuntamiento que contribuyó con medio millón de pesetas, decidió donar a la ciudad un conjunto escultórico con el que pretendía dar homenaje a todas las personas que trabajan en el campo. Para ello creó una esccultura de bronce en la que se ve a un hombre vestido con una boina y una camisa remangada, ademásporta una azada al hombro. Esta se sujeta sobre un pedestal cúbico y detrás tiene dos monolitos rectangulares en cuya base hay relieves sobre las estaciones del año.
El conjunto fue inaugurado el 21 de septiembre de 1967 por el ministro Eduardo González Gallarza y el cónsul de Chile en España y desde entonces permanece allí recordando a todos aquellos que logran que los demás tengan alimentos.
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