Durante la Edad Media se levantaron muchas edificaciones defensivas para proteger a las poblaciones de ataques.
Cuando un lugar corre peligro de ataques es lógico que se construyan edificios que puedan evitarlos. Uno de estos es la Torre de Venero localizada en Castillo Siete Villas, dentro del cántabro municipio de Arnuero.
El nacimiento de esta construcción se encuentra entre los siglos XIII y XIV cuando es ordenada por Martín Sánchez del Castillo para defenderse durante las luchas señoriales locales y para el ejercicio de su dominio feudal.
Así construyó una torre cuadrada cuyos muros son de sillarejo unido con argamasa. Además en su exterior se pueden ver dos ventanillas rematadas en arco apuntado y dos troneras rectangulares, y remates en una cornisa almenada. Originalmente también contaba con un gran ventanal, rematado en arco de medio punto, que daba paso a un cadalso.
Su interior son cuatro plantas más una terraza unidas por escaleras. En la baja estaba el cuerpo de guardia, cocina y caballerizas. En la principal salón para la vida común, en la segunda las estancias señoriales y en la tercera la habitaciones de los criados y gentes de armas. La terraza es descubierta y almenada para servir como lugar de vigilancia.
En la actualidad presenta un muy buen estado, algo que le ha valido para ser declarada Bien de Interés Cultural en 1992.
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