La humanidad y la enfermedad siempre han estado unidas, por eso es necesario crear lugares donde tratar a aquellas personas que sufren alguna dolencia. Un ejemplo de ello es el Hospital de San José y San Raimundo o de los Marqueses de Linares ubicado en la jienense localidad de Linares.
Este sanatorio fue fundado por disposición testamentaria de José de Murga y Reolid y Raimunda de Osorio y Ortega, I marqueses de Linares y I vizcondes de Llanteno (son los protagonistas de la leyenda del palacio de Linares de Madrid). Su construcción se llevó a cabo entre 1904 y 1917 siguiendo los diseños de Francisco de Paula Casado y Gómez y de Arturo de Navascués y Ligués.
Así surgió un edificio, neogótico con reminiscencias clasicistas en la Capilla y exteriores, cuadrado organizado en torno a un patio central del que surgen cuatro brazos que se prolongan a dos de sus lados. Esas estancias estaban dedicadas a hospital, asilo y casa cuna para pobres. También hay una capilla con una cripta bajo el Altar Mayor donde descansan, en una tumba creada por Lorenzo Coullaut Valera, los cuerpos de los marqueses, los cuales fueron trasladados desde el cementerio de la Sacramental de San Justo, San Millán y Santa Cruz de Madrid en 1918.
El hospital, famoso también porque ahí murió Manolete, funcionó hasta la década de 1980. Tras ello pasó una época de abandono hasta que en 2011 el Ayuntamiento lo restauró para darle una nueva vida.
Actualmente el edificio presenta un gran estado y es utilizado como centro de salud, residencia de ancianos y museo. Además en su capilla, ya desacralizada, se hacen distintos tipos de eventos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario