La zona de la madrileña plaza de Oriente se sitúa en el terreno donde nació Mayrit en el siglo IX, por eso es lógico que en su suelo haya restos arqueológicos que con el tiempo salen a la luz. Un ejemplo de ello es la Torre de los Huesos.
En 1996 se inició una excavación en la plaza como requisito previo a la construcción de un garaje y reforma de la zona. En esta prospección aparecieron los restos de una antigua atalaya, aunque hubo quien que dijo era un trozo de la muralla, que nos transportan al siglo XI cuando fue levantada, extramuros, por los musulmanes para vigilar el barranco del Arroyo del Arenal. Para ello se hizo cuadrangular con una técnica mixta que combina mampostería y sillares, mayoritariamente de sílex y piedra caliza. En cuanto a su nombre, de los Huesos viene de su cercanía al cementerio islámico de la Huesa del Raf.
Cuando en 1083 el rey Alfonso VI de León conquistó Mayrit creó un nuevo recinto amurallado en el que integró la atalaya como torre albarrana para ahora proteger la Fuente de los Caños del Peral y la Puerta de Valnadú, uno de los principales accesos de la muralla cristiana.
Actualmente de ella solo queda parte de su base, la cual es visible tras una cristalera ubicada dentro del aparcamiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario